La guerra llega a casa

A veteran performs a 'mic check' before speaking in support of the Occupy Wall Street movement and expression of rights guaranteed in the U.S. Constitution near Zuccotti Park in New York

Un soldado negro de la Guardia Nacional llegó a la Plaza de la Libertad vistiendo su uniforme militar poco después de que la policía de Oakland hiriera a un soldado de la Infantería de Marina de los EE. UU. y veterano de la Guerra de Irak durante la ola represiva contra Occupy Oakland. El soldado permitió que la gente lo fotografiara y algunos se acercaron para saludarlo y agradecerle por su presencia.

Este hecho es notable porque la participación de soldados activos en uniforme en demostraciones va en contra de las regulaciones militares, aunque igual no aplicaba para alguien parado en un parque rodeado de tiendas de campaña durante una tarde fría y lluviosa. El personal militar activo que participó en las protestas antiguerra de Afganistán e Irak se aseguró de no asistir en uniforme debido a estas normas.

“Apoyo este movimiento al cien por ciento,” me dijo el soldado.

Estaba molesto por lo que describió como un acercamiento “desequilibrado” del gobierno ante los asuntos fiscales, en particular los recortes masivos a impuestos que benefician al 1% y la tala de fondos de servicios sociales para el 99%. Los refugios para jóvenes sin hogar sufrieron recortes, lo que le preocupaba ya que estos chicos podrían meterse en problemas si no tienen a dónde ir ni a quién acudir. Dijo que se había comprometido con un servicio militar a tiempo parcial por seis años para poder estudiar a tiempo parcial, y destacó la ironía de tener que pagar por el sistema de salud para militares mientras el Congreso votaba casi anualmente a favor de un alza en sus salarios.

Aparte de esto, en YouTube se encuentra un video viral que muestra a Shamar Thomas, sargento de Infantería de Marina de los EE. UU., en uniforme, gritando a decenas de policías que cargaban esposas de plástico en sus cinturones durante una manifestación masiva en Times Square a mediados de octubre.

En el video se escucha a Thomas gritar, “Ésta no es una zona de guerra. No serán más fuertes al herir a estas personas desarmadas; son ciudadanos estadounidenses.”

La intervención de Thomas probablemente evitó el arresto de decenas de manifestantes pacíficos.

Mientras más hombres y mujeres de las fuerzas armadas estadounidenses se identifiquen con el 99% y lo defiendan con tenacidad, más poder adquirirá este movimiento. Un soldado considerado y consciente de esta situación es la peor pesadilla que puede sufrir el 1%.


Por Pham Binh

Traducido por Mariné Pérez
Editado por Pablo Saracho

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