La pobreza y los ricos

CardinalPoints

Cincuenta millones de estadounidenses viven en la pobreza, así como una cuarta parte de los niños de este país. Los nuevos pobres son la antigua clase media. A pesar de lo evidente, el brazo mediático del 1% deriva la responsabilidad de la élite de Wall Street y se empeña en señalar como culpables a la gente que la sufre.

Después de que la recesión golpeara a finales de 2007, el número de personas que viven bajo el umbral de la pobreza ascendió de 37 millones en 2006 a 46 millones. Este aumento no está relacionado con temas relativos al uso de drogas o alcohol por parte de las clases desfavorecidas sino con una codicia sin freno ni regulación.

El ex secretario de trabajo Robert Reich explicó esta actitud de culpar a los pobres: las personas de escasos recursos son relegados como “diferentes en cierta medida, bien porque se asume que son latinos o afroamericanos, o simplemente porque se asume que son diferentes”. Pero Reich también llamó la atención de que nadie en esta economía es invencible.

“Si eres un estadounidense típico, tu posibilidad de caer en la pobreza en tus 30 o 40 años de vida laboral, es de una entre tres, pero este índice continua subiendo” explicó.

En su defensa del 1%, los críticos han difamado a los manifestantes de Wall Street diciendo que estos querían promover una agenda “socialista”, hacerse con el dinero de los ricos y distribuirlo entre los pobres. Pero ¿no fue precisamente socialismo lo que hicieron cuando rescataron a los bancos con nuestro dinero? Eso no es lo que buscamos. Aquí nadie odia a los ricos; lo que se odia es la injusticia. La gente financieramente insegura no es una turbamulta ni está llamando a un trato de favor para los pobres. Como William Stack, uno de los manifestantes, explicó recientemente:

“No es un crimen pedir que nuestro dinero sea utilizado para cubrir las necesidades de la gente y no para masivos rescates bancarios. Los verdaderos criminales están en las salas de reuniones y en las oficinas ejecutivas de Wall Street y no entre la gente que marcha pidiendo trabajos, seguro médico o una moratoria contra los desahucios”.

Cientos de manifestantes de Occupy Wall Street han sido arrestados por protestar, pero ni un solo banquero ha sido enviado a prisión por sus crímenes.

El dinero podrá demostrar quien tiene el poder pero no la verdad. La verdad está del lado de los manifestantes. Mi abuela, Big Mama, siempre me recordaba que la verdad no se mueve. Y tampoco lo harán los manifestantes.


Por Tavis Smiley

Traducido por Maleni Romero
Editado por Mariné Pérez

Este artículo también está disponible en: Inglés

Sobre el autor:

. Follow him on Twitter / Facebook.